ONG - VOCES PARA LATINOAMERICA - Concepto Niños/as y Adolescentes en Situación de Calle ( N.A.S.C.)
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Concepto Niños/as y Adolescentes en Situación de Calle ( N.A.S.C.) PDF Imprimir E-Mail

lII.1. Revisión del concepto: “niños de la calle”

  Introducidos en la problemática global que viene a contribuir a la aparición de los NSC, ya podemos entrar a explicar las características o variables que conforman esta difícil realidad.

Para entender mejor nuestra propuesta de trabajo, creemos que es conveniente empezar por recorrer el mismo proceso que, en su momento, transitó nuestro equipo técnico.

Durante este recorrido y, según íbamos conociendo (han sido nueve años de trabajo) la realidad, extensión y particularidades de la vida de los niños y niñas en situación de calle, de entrada nos encontramos con que la expresión con la que se les venía denominando: “ los niños de la calle ”, no respondía a la realidad que íbamos conociendo. Por ello empezamos por cuestionarnos este término, y lo hicimos por varias razones:

Siendo la expresión “ los niños de la calle ” (acuñada en los 80 por UNICEF) , esta fórmula se limita a distinguir dos grupos :

•  Niños en la calle : son aquellos que pasan la mayor parte del tiempo en la calle, pero que tienen algún tipo de soporte familiar y vuelven a su casa por la noche.

•  Niños de la calle : pasan el día y la noche en la calle y están funcionalmente sin soporte familiar .

Con esta formulación, pensamos que se creó una visión desde la que ejercemos un efecto indirecto , es decir, el verlos como niños y niñas ajenos a nosotros. Son “de la calle”, y, de algún modo, se acepta como una situación que no nos hace responsables y, por qué no decirlo, no atenta, cuestionando, nuestro bien amado estilo de vida, al igual que:.

  

•  No refleja al sub-grupo femenino. Esto nos pareció fundamental, ya que al no ser reconocido, es una vez más, mucho más fácil ignorarlo. Asimismo, no recoge ni la dureza ni la situación diferente que ellas viven. Finalmente, la realidad de “ las niñas en calle” es en sí misma otra variable que debemos diferenciar y entender de manera distinta a la de los niños.

•  La propia expresión que se utiliza, sitúa y enfoca mal la situación de los niños y niñas, y ello repercute no solo en el análisis de la misma, sino también en las soluciones que desde aquélla definición se dan para lograr su erradicación.

•  De esta manera, y, según lo dicho, pensamos que la frase “ los niños de la calle ”, no apela a nuestra responsabilidad, no empuja a reflexionar, y menos aún, obliga a una acción urgente para paliar el problema. Pues, por un lado, “ ser de la calle ” es ya tener un referente y por otro, no alarma de lo necesario que debería ser la temporalidad de esta situación.

Por lo que ya hemos mencionado, ambas fórmulas (de y en la calle) nos parecen que no son apropiadas. Podemos ampliar un poco más lo dicho con las siguientes consideraciones: no haciendo alusión al género femenino, tampoco se establece la gran diferencia que existe entre la realidad, más dura, que viven ellas frente a la de los niños.

En cuanto a la responsabilidad a la hora de solucionar esta dramática situación, además de la personal, a la cual nosotros también apelamos y aludimos, falta resaltar la inexistencia por parte de los Estados, instituciones –numerosísimas-, y/o familias, que les reconozcan y/o amparen, para que, haciéndose verdaderamente responsables, les acompañen en el momento, ya si, de su proceso de vuelta a una dinámica estructural, más digna y adecuada. De hecho, por parte de las instituciones políticas (y más las internacionales) existe un alto nivel de indiferencia y falta de responsabilidad política, ya que si bien las ayudas llegan, nadie ve a que se derivan, es decir, a dónde van a parar; el Estado (que también recibe un buen pico de la ayuda) no se hace cargo de ellos, los abandona, y las instituciones (la mayoría asistencialistas) los someten a sus arrolladores procesos judiciales y penales. Por todo ello pensamos que:

•  En general caemos, socialmente hablando, en una mirada muy despersonalizadota, pues los NSC son colectivos mucho más amplios (incluso ya en algunos países con tres generaciones en calle) y de doble género.

  •  Ellos no son “de” o “en” la calle. Si se habla de un menor, como “de” o “en” la calle, se hace responsable a la calle de lo que les ocurre, y más cuando se les deja a su suerte. Además, los términos en” la calle y de” la calle, nos parecen despectivos.

 •  Por último, están mal enfocadas, en el sentido de que requieren expresar características más amplias con las qué ubicarles, y aquellas fórmulas no lo hacen.

También y volviendo a la expresión, “ niños de la calle” , vemos que, no definiendo bien la realidad de la que venimos hablando, creemos que se convierte en “un cajón de sastre” donde ubicar trabajadores, pandilleros, drogadictos etc.; y, siendo así, hacemos casi imposible que no solo los técnicos sociales puedan realmente ser conscientes de la dimensión del problema, sino que además, permitimos que año tras año su vida transcurra miserablemente en la calle, mientras se pagan pomposos encuentros para debatir, precisamente, si son de o en la calle.

Modificado el ( martes, 13 de enero de 2009 )
 
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